sábado, 24 de septiembre de 2011

Habría al menos dos mil embriones congelados en Córdoba.-

La mayoría será utilizada para tratamientos de fertilización in vitro, pero otros no tienen destino certero.

 

Se calcula que en los centros de medicina reproductiva de la ciudad de Córdoba hay al menos dos mil embriones congelados. Así lo estimó Armando Andruet, vocal del Tribunal Superior de Justicia e integrante del centro de Bioética de una Universidad Católica (UCC). El número es estimativo porque dos centros precisaron la cantidad de embriones y un tercero, el de mayor antigüedad, se negó a brindar esa información.
La mayoría de estos embriones serán utilizados para tratamientos de fertilización in vitro (FIV), pero otros no tienen un destino certero. Los especialistas coinciden en la necesidad de una ley que indique qué hacer con los embriones que no se utilizan. Esto adquiere relevancia en el marco de la polémica suscitada luego de que la Justicia autorizara a una mujer separada, y en trámite de divorcio, a realizarse un tratamiento de fertilización in vitro con embriones formados con espermatozoides de su ex marido.
En relación con este tema, Andruet opinó: “Desde lo antropológico, el fallo me da mucha satisfacción, pero desde lo jurídico y bioético, me parece que se ha tomado un camino muy ortodoxo. Tal vez se debieran haber tomado más riesgos para encontrar una solución más equilibrada”
César Sánchez Sarmiento, ginecólogo especialista en fertilidad asistida y director médico de Nascentis informó que en este centro médico hay 180 embriones criopreservados, y José Pérez Alzaa, de Fecundart, dijo que en su centro habría alrededor de 120. Por su parte, Daniel Estofán, director de Cigor, no quiso mencionar la cantidad de embriones de los que dispone la institución, aunque se calcula que suman más de mil, porque se trata de una de uno de los centros más antiguos.
Hay parejas que después de un tiempo no desean conservar esos embriones por distintos motivos. Las opiniones en relación al destino, así como sobre otras cuestiones relacionadas con las técnicas de fertilización, son muy variadas, pero lo que los especialistas destacan es la urgencia de una ley.
“Mi posición es respetar la ley y nuestra Constitución Nacional reconoce la vida desde la concepción”, sostuvo Pérez 
Alzaa.
“En Nascentis seguimos conservando los embriones, hasta que la Justicia nos diga qué hacer con ellos, pero insisto en la importancia de que nuestro país tenga una ley, para que todos los implicados sepamos cuáles son las reglas”, expresó Sánchez Sarmiento.
En este sentido, Andruet afirmó: “En los últimos 20 años debo haber participado en las discusiones de al menos en 
15 proyectos de ley y no termino 
de explicarme cuál es la razón por la cual no se avanza. Los ciudadanos necesitamos saber, cuando tenemos un problema de 
fertilidad y decidimos ir a ver 
a un especialista, bajo qué esquemas seremos sometidos a prácticas de medicina reproductiva. Además, los médicos se verían preservados y el Estado podría hacer un control”. Finalmente agregó: “A medida que avanzan las técnicas, los niveles de desarrollo no encontrarán respuestas legislativas y los implicados van a buscarlas en la Justicia. Pero los jueces están para resolver problemas y no vacíos legales”.

24/09/2011 00:01 | Romina Martoglio (Especial)

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